Los tres cortometrajes ficcionales que conforman el audiovisual “Las pelis del Centro Lúdico” fueron realizados por niños y niñas de 6 a 12 años del barrio Villa Cornú, que participan del Centro Comunitario El Vagón en el proyecto Centro Lúdico (CL).
* Un poco de historia: El proyecto CL se desarrolla desde el 2002, con sus objetivos fundamentales de propiciar el desarrollo psicosocial -afectivo, cognitivo, relacional- de niños y niñas a partir de estrategias grupales lúdicas; con un fuerte énfasis de acción en lo potencial colectivo y el trabajo en proceso a partir de abordar los emergentes más significativos en cada espacio grupal a lo largo del tiempo. Los principales dispositivos que atraviesan la intervención son el juego, la animación a la lectura y escritura, el teatro de títeres, la producción audiovisual y fotográfica.
En el transcurso de estos 9 años, el equipo sostuvo ejes de trabajo que le dieron identidad al espacio, conformándose grupos estables de niños/as que culminan su participación por comenzar el nivel de educación secundaria. Y apuntaló los propósitos de creación de espacios de encuentro ligados al fortalecimiento de vínculos, propiciando la expresión y escucha de necesidades y vivencias cotidianas, ampliando en esta acción la participación de los niños/as en espacios comunitarios y redes sociales.
La conformación del equipo de trabajo contó desde sus inicios con diferentes disciplinas y trayectorias, tales como el teatro, las letras, la psicología social-comunitaria, con enfoque crítico para el abordaje de las problemáticas situadas. Las propuestas tienen la intención principal de posicionar a los niños y niñas de Villa Cornú como sujetos productores de cultura y de una narrativa propia.
Particularmente haremos foco en 2009, recorte del proceso de intervención que enmarca el visionado de “Las pelis…”: Durante ese año, se trabajó con el dispositivo audiovisual primordialmente, remarcando que la incorporación de este dispositivo proponía favorecer la vinculación afectiva y la participación protagónica y democrática de cada niño/a según la expresión de deseos, necesidades, historias, problemáticas, ideas, pensamientos desde el respeto y la escucha atenta, desde el trabajo colectivo, la toma de decisiones conjuntas, la resolución de conflictos en marcos de solidaridad y cooperación.
* Proceso de construcción del audiovisual: Cabe destacar que los tres grupos de realizadores (divididos según su edad y carga horaria escolar) participaron en la instancia de pre-producción:
-se reconocieron en un afiche los conocimientos previos que cada niño/a tenía sobre el cine y las películas, y se explicitaban otros.
-se acordó grupalmente una historia, teniendo en cuenta los emergentes identificados previamente, a partir de un conflicto planteado en el grupo como disparador de la historia: se decidió que el género orientador del relato sería el terror, que la forma de contar la historia sería a través de la propia actuación de los/as niños/as en algunos casos y en el otro, a partir del uso de muñecos de plastilina. Luego se caracterizaron personajes, se pensó la “causa” del conflicto así como también su forma de “solución” y los avatares por los que los personajes iban a atravesar en su consecución.
-se confeccionó un “Storyboard” con dibujos que los/as niños/as realizaron con lo que reconocieron como momentos nodales de la historia.
-se armó con ese material un “guión cinematográfico” y “técnico” donde se identificaba cada escena.
-se realizaron actividades para facilitar el acercamiento al uso de la cámara filmadora y fotográfica.
-se construyó o consiguió la escenografía y utilería necesaria para ambientar las locaciones elegidas, así como las vestimentas que utilizaría cada personaje, y se acondicionaron los lugares de rodaje.
Así como también en la instancia de producción de los cortometrajes: puesta en escena, ensayos y rodaje, así como en la posterior selección de las escenas que el grupo consideraba “mejores”-. Sólo la edición y montaje final del material estuvo a cargo de los y las coordinadores de cada grupo.
La difusión es un momento clave ya que consideramos tiene un impacto significativo para abrir visibilidad al espacio y al ejercicio de derechos y la participación política, en tanto las distintas voces circulan, se confrontan, y acompañan la generación de prácticas concretas de transformación y construcción de subjetividades. En esta línea, en diciembre de 2009 se proyectó la peli en El Vagón para compartir junto a las familias y mujeres del centro comunitario el trabajo realizado, y durante 2010 se proyectó en un centro cultural de la ciudad y, en el marco de la Facultad de Psicología, en distintos cursos académicos para acompañar los relatos de experiencia y comunicar e intercambiar con otros actores.
La importancia de los dispositivos en lo que respecta a las intervenciones comunitarias radica entonces en las posibilidades que éstos ofrecen de visibilizar, enunciar, objetivar, subjetivar, inventar, expresar y participar democráticamente que nos permite analizar procesos, singularidades, crear líneas de sentido del material que se produce. En efecto, resaltamos que el hecho de trabajar a partir del dispositivo audiovisual fue significativo porque representa un proceso lúdico -de aprendizaje, de creación, de crecimiento- por las posibilidades de simbolización, metaforización, personificación que genera en niños y niñas. En este sentido, no nos interesaba la sola función de espectáculo, el producto conseguido, sino fundamentalmente: el trabajo físico, el contacto y descubrimiento del propio cuerpo y el del otro; el trabajo colectivo, las dinámicas de grupo, el descubrimiento del espacio, la voz, los juegos de rol, las acciones concretas, la intervención del espacio con cuerpos estáticos o móviles, los objetos, los materiales, las texturas, los colores, el sonido y las diferentes dinámicas de cada elemento elegido.
En este sentido se trata de pensar diseños y dispositivos que permitan tener en cuenta el punto de vista de los/as niños/as. Decidimos trabajar con ellos/as en su contexto cotidiano, para recuperar historias, experiencias y significaciones construidas. Abordando al sujeto desde esta concepción, hablamos de sujeto situado. El situarse es un posicionamiento de quien busca ser consciente de su pasado, interrogar y construir un presente, a la vez que diseñar un futuro. El situarse intenta contribuir a la historia y hacerla inteligible, en la dialéctica de lo objetivo y lo subjetivo como esencial a ese conocimiento.
Es aquí donde entra en juego cada comunidad barrial, que se presenta como una identificación propia que depende de un conjunto de elementos que simbolizan la pertenencia de esa conciencia de barrio: el paisaje barrial, la historia del barrio, el argot barrial, el anecdotario, los fenómenos integrativos, las organizaciones e instituciones barriales, ciertos sobresalientes culturales. Estos elementos determinan una cabal muestra donde lo simbólico se hace presente, teniendo en cuenta que el lugar se definirá como lugar de identidad, de relación y de historia.
Autoras: Pamela Ceccoli y Lucrecia Cuello
Cierra el audiovisual un video clip con la música de Michael Jackson: “Thriller”, con coreografía y baile de los niños y niñas participantes de los tres espacios grupales, y coordinado por las tres alumnas que nos acompañaron durante el año en su práctica pre profesional, contexto social-comunitario: Rocío Gomez, Wanda Rincón y Lorena Yañez.
Pueden conseguir el DVD con "Las Pelis del Centro Lúdico" escribiendo a: cl.elvagon@gmail.com
El cortometraje ficcional "Aparecen los mounstros" realizado por niñas y niñas 6 a 8 años, que participaron en 2009 del proyecto Centro Lúdico en El Vagón, Asociación Civil de Bº Villa Cornú, Córdoba, Argentina.
Esta peli trabajó la temática de cómo los adultos escuchan -confiando o no- las versiones dada por los niños a partir, en este caso, de una aparición de monstruos.
Realizado con la técnica de animación Stop Motion ya que permitía dar movimiento a los muñecos de plastilina. Los personajes fueron creados a partir de los autorretratos de los niños/as, para lo cual se trabajaron previamente temáticas relacionadas al cuerpo, esquema corporal, sensaciones y sentidos vinculados al mismo. A través de la secuencia fotográfica se dio vida a estos muñecos, quienes contaron una historia que transcurre en su barrio con la aparición de seres que en un primer momento se manifiestan como monstruos.
Coordinación y acompañamiento: Lic. Lucrecia Cuello y Lic. Natalia Santamaría
"Una historia de Terror" fue realizada y actuada por niñas y niños de 6 a 9 años, que cuenta la travesía de un protagonista imaginario (el chico-calavera) convertido en monstruo luego de una pelea con un muchacho que "pretendía a su novia". En la búsqueda de una poción para volver a ser humano se fue relacionando con distintos personajes de terror más clásicos (como el hombre lobo, drácula, chucky, las brujas). Aquí aparecen atravesando el relato: el amor, la maldad y la acción solidaria, la tradición, el terror, y hasta el humor. La temática surgió a partir de recuperar los personajes e historias que aparecían en el libro de cuentos titulado: "Cuentos de Monstruos, Miedos, y Todos los Terrores del mundo", y de los monstruos, duendes y brujas de plastilina, construidos previamente con el objetivo de problematizar las vivencias de angustia y miedo que sienten niños y niñas frente a situaciones cotidianas, y las estrategias que despliegan para cuidarse.
Proyecto Centro Lúdico, en El Vagón Asociación Civil, Bº Villa Cornú, Córdoba 2009.
Coordinado por Lic. Pamela Ceccoli y Mauricio Tapia.
Finalmente, "Los árboles del Horror", fue realizado y actuado por chicas y chicos de 9 a 12 años, que participaron del proyecto Centro Lúdico, de El Vagón Asociación Civil, en Bº Villa Cornú -Córdoba, Argentina-, durante 2009.
Este grupo trabajó previamente en la reconstrucción documental de leyendas de Villa Cornú, a partir de entrevistas a adultos de la comunidad y la construcción de una revista, por lo que se decidió hacer la realización audiovisual con una de estas leyendas: "Los árboles del Horror".
Coordinación y acompañamiento: Lic. Natalia Santamaría y Lic. Diego Minzi.
